Stop Uranio critica la actitud del Consejo de Seguridad Nuclear ante la mina de uranio promovida por la minera australiana Berkeley en Salamanca

Imagen de las instalaciones de la minera Berkeley Resources Ltd. en la provincia salmantina (Foto: Stop Uranio)



















El colectivo ciudadano recuerda que la función de este organismo, creado en 1980 es la de "vigilar y controlar las instalaciones nucleares y radioactivas del país, al margen de cualquier interés empresarial o político" y que su independencia "se ve seriamente comprometida tras hacer patente su apoyo a la empresa australiana".

Stop Uranio recuerda que desde la Empresa Nacional de Uranio, S.A. (ENUSA), ya se advirtió de manera contundente y asesorada por expertos internacionales sobre la inviabilidad de la minería de uranio en la provincia salmantina tras realizar un exhaustivo análisis del estudio aportado por Berkeley en 2011, debido a las numerosas deficiencias encontradas en la mayoría de los parámetros requeridos en la documentación presentada, no logrando demostrar de manera satisfactoria ni la viabilidad ni la sostenibilidad del proyecto.

El grupo denuncia que pese a su reforma del 2007, "este es el enésimo capítulo que cuestiona la independencia del CSN, que ya en la prórroga concedida a la central burgalesa de Garoña, hoy clausurada, hizo prevalecer los intereses del lobby pronuclear sobre los convenidos internacionales, su propia gestión y el interés general de la población, contraviniendo todas las normas sobre buenas prácticas emitidas por el Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA)".


BERKELEY CONDENA AL BALNEARIO DE RETORTILLO A SU DESAPARICIÓN Y AMENAZA EL FUTURO DE LAS COMARCAS AFECTADAS

Por otra parte, Stop Uranio rechaza las declaraciones hechas públicas por Berkeley en fechas recientes en referencia al empleo y la reactivación económica de la provincia de Salamanca, "al tratarse de un proyecto con horizonte temporal muy escaso, de apenas nueve años, en el que menos de 200 empleos directos, que son los que únicamente figuran en la documentación presentada por la empresa condenarán a la desaparición de miles de puestos de trabajo ya consolidados tanto en el sector agropecuario y turístico de la zona como en el propio balneario de Retortillo, del que dependen 65 familias".


En cuanto a los puestos de trabajo indirectos que Berkeley cifra en el millar y que avala un estudio de la Universidad de Salamanca, recuerdan "que no se trata de una investigación independiente, sino de un trabajo encargado por la minera a la propia universidad, y que en la misma línea el empleo ya consolidado que puede verse afectado por el proyecto, afectará a un número de empleos indirectos proporcionalmente mucho mayor, que en definitiva es el que genera la actividad económica y social de la que depende gran parte de la provincia".

EL RADÓN ES UN PROBLEMA INHERENTE A LA MINERÍA DEL URANIO

En la misma línea, y "contrariamente lo que Berkeley quiere hacer creer a través de su Estudio Analítico Radiológico (EAR) este gas, inherente a la extracción y procesado de mineral radiactivo y reconocido por la propia Organización Mundial de la Salud (OMS) como una de las causas principales de cáncer pulmonar, sí supondrá un problema en Salamanca, debido a que en la minería del uranio el peligro se debe principalmente a los radionucleidos en suspensión en el aire, consistentes en el radón y los productos derivados de su semidesintegración, que son sólidos y se adhieren fácilmente al polvo en suspensión, muy abundante en cualquier explotación minera a cielo a cielo abierto y por tanto, mucho más problemática".


Stop Uranio indica que "hoy se conoce que este polvo, que puede ser dispersado decenas de kilómetros es un reconocido cancerígeno que puede afectar directamente tanto a la salud de los propios trabajadores como a los vecinos de las poblaciones del área de influencia, debido a que la exposición, incluso a dosis bajas en viviendas y locales también es peligrosa al tener un carácter permanente y cotidiano. Más en unas comarcas con algunos de los mayores niveles previos de exposición al radón de toda la Península Ibérica, que en muchos puntos superan el factor de riesgo de los 200 Becquerelios (Bq) por m³".


LA PREVENCIÓN DEL IMPACTO MEDIOAMBIENTAL NO IMPIDE LOS EFECTOS ADVERSOS ASOCIADOS A LA MINERÍA A CIELO ABIERTO

En cuanto a los impactos medioambientales, afirman que "es necesario valorar los efectos derivados del proyecto de Berkeley en Salamanca, porque el intento de minimizar los riesgos, como indica la empresa, no supone su completa eliminación. Desgraciadamente, este tipo de minas tiene un impacto ambiental muy superior al subterráneo, y pese a las medidas paliativas, nunca es posible volver a la situación de partida de las zonas implicadas, y mucho menos mejorar su situación. Por un lado, aumenta la producción de residuos (el 75% de los desechos industriales en España preceden de la minería a cielo abierto, según el Instituto Nacional de Estadística)".

"Por otro lado, la capa superficial de terreno natural que estaba intacta antes de la extracción queda alterada irremediablemente, dejando atrás un paisaje inerte no apto para el cultivo, existe el riesgo de contaminación de aguas superficiales y subterráneas con químicos y materiales radioactivos, y las filtraciones desde las balsas de residuos, así como el drenaje ácido de mina derivado de las escombreras".


Finalmente, desde la Plataforma contra la mina de uranio en Salamanca reafirman su intención de seguir informando a la ciudadanía ante "unos impactos socioambientales inasumibles", "en defensa de la salud de la población", y actuando por todas las vías a su alcance, "a nivel legal y administrativo".

AM/Red
29.8.2013

  ALERTAMINERA.net

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